La astróloga, actriz y comunicadora Clara Sáenz (@astro.cla), lleva la astrología al terreno de la intimidad. Infidelidad, deseo, química sexual y nuevas formas de vincularse, pese a que es su especialidad, todo eso, sumado al signo solar, define las relaciones. 

No hay que reducir todo a “hice esto porque soy…” y exigir “es mi naturaleza, deberías entenderme…”. Sáenz se distancia de quienes utilizan el signo como explicación automática de sus comportamientos. Lo que excede cualquier carta natal es el deseo. “No permanece igual a lo largo de una relación. “El deseo siempre va cambiando”, sostiene. “Los primeros meses, el paso de los años, la llegada de hijos y las diferentes etapas vitales pueden transformar la sexualidad de una pareja”, establece la especialista que cuenta con más de 200.000 seguidores y que con “AstroClap”, un show unipersonal que une el humor con la divulgación astrológica, llenó teatros en Buenos Aires y realizó giras internacionales.

Alerta

Si alguien usa a Marte como abogado defensor para justificar un mal trato, es momento de desconfiar. Si bien leer el horóscopo, resulta entretenido y hasta una distensión, cuando se teoriza con él, es otro cantar. Están los que dicen: "Soy así porque soy de Sagitario." Lo que realmente significa: "Tengo un pánico desmedido al compromiso y prefiero culpar a la constelación de un centauro antes que pagar una sesión de terapia."

Sáenz señala en un reportaje de Gleeden Confidencial, la web con presencia en varios países que se caracteriza por su perfil no monógamo ideada por mujeres, presentó las opiniones de la argentina que rechaza a las justificaciones automáticas basadas en la astrología. En lugar de funcionar como un libreto rígido o una etiqueta determinista, propone usar la astrología como un recurso para identificar patrones personales, necesidades emocionales y dinámicas relacionales.

En profundidad

Sáenz establece un signo líder en un aspecto que en los últimos años fue cambiando de paradigma: la infidelidad. En algunas parejas forma parte de la dinámica, en oposición a otras épocas, de manera sana. 

Géminis aparece como el signo con mayor tendencia a la infidelidad, Escorpio como el más sexual y Acuario como el más asociado al amor libre. Géminis queda bajo la lupa. “Nos gusta un poquito acá, un poquito allá”, reconoce Sáenz, que también es geminiana. Según explica, se trata de un signo atravesado por la comunicación, la curiosidad y la tendencia a abrir distintas puertas al mismo tiempo.

En materia sexual, Escorpio ocupa el primer lugar. La comunicadora lo define como el signo más sexual y sensual del zodíaco, con una energía que tiende a los extremos: puede conectar intensamente con la sexualidad o ubicarse en el polo opuesto.

Y hay una combinación que sube todavía más la temperatura: Escorpio + Aries. Ambos están atravesados por Marte, asociado en astrología con la acción, el fuego, el impulso y el deseo. “No va a ser un sexo tranquilo”, anticipa Sáenz sobre la química entre estas dos energías.

E insiste en sostener que reducir una relación al signo solar es insuficiente, destacando la importancia de la Luna (mundo emocional), Venus, Marte y el Ascendente.